La ciudad
Por Francisco Molinero0
La ciudad estaba sola
en silencio
la calle se extendía
mansa
excesivamente quieta
bajo la luz
de la farola
sola
de la siguiente esquina.
Romper los tambores viejos
tirar los guijarros tuertos
cortar la entrada al mar.
Y se rompió el silencio
con el ruido del rayo
que nos trajo recuerdos
del bosque
y del árbol
de la libertad perdida
de la ilusión y del campo


